Plantar hipérico

Cultivar hipérico

Plantar hipérico puede ser una buena decisión si quieres contar en tu jardín con una planta medicinal cuyas propiedades son reconocidas desde la época de Hipócrates. El Hypericum perforatum, que también se conoce como hipericón, hierba de San Juan o corazoncillo, pertenece a la familia de las gutíferas o hipericáceas.

Este arbusto, que es originario de Europa, presenta tallos erectos con hojas que aparentan estar perforadas o agujeradas, ya que disponen de glándulas translúcidas que albergan el aceite esencial. Sus flores cuentan con pétalos amarillos que exhiben pequeñas manchas negras en sus bordes.

El hipérico requiere de un terreno con buen drenaje. Se recomienda plantarlo bajo el sol o a semisombra, aunque mientras más exposición solar tenga, mayor será su floración. El riego debe ser moderado en primavera y un poco más abundante en verano. Cabe destacar que el hipérico muestra una buena resistencia a las bajas temperaturas.

Las propiedades que se le reconocen al hipérico son numerosas. Se considera que la planta es digestiva (ayuda en el tratamiento de úlceras estomacales y de la acidez gástrica), analgésica (combate los dolores) y antidepresiva. Sus infusiones se preparan con una cucharadita de sumidades florales en 250 centímetros cúbicos de agua.

Flor de hipérico

El hipérico también puede utilizarse externamente, ya que su aplicación colabora en la cicatrización de heridas y en la curación de llagas.

Es importante tener en cuenta, de todos modos, que el consumo excesivo de esta planta puede generar fotosensibilización, con efectos adversos para la persona ante la exposición a la luz solar. Plantar hipérico, pues, puede ser una idea interesante, pero hay que tomar ciertos recaudos antes de utilizar esta planta.

En Jardineria.net: Agrinomia en el jardín

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