Insecticidas caseros

Insecticida a base de ortiga

Conservar el jardín en buenas condiciones demanda cuidados y esfuerzos. Para aquellos que quieren evitar los agentes químicos, existen varias opciones de insecticidas caseros hechos con productos naturales.

Con ortiga y agua, por ejemplo, puede prepararse un producto que, además de ser fertilizante (estimula el crecimiento de las plantas), ayuda a combatir insectos como la araña roja y enfermedades como el mildiu o la clorosis. Para la preparación, hay que combinar ortiga fresca y seca, macerándolas en agua durante cinco días (removiendo durante el día). Pasado ese tiempo, hay que colar y diluir la preparación en el doble de agua.

Si maceramos un kilogramo de cola de caballo en diez litros de agua durante un día completo, hervimos la preparación unos veinte minutos y colamos, habremos obtenido un eficaz insecticida natural que protegerá a nuestras plantas contra diversas plagas.

Para eliminar gusanos, pulgones y ácaros, el alcohol de ajo es una excelente alternativa. Con sólo licuar durante unos minutos cinco dientes de ajo, medio litro de alcohol fino y medio litro de agua, ya tendremos un arma contra estos males.

Los pulgones también pueden ser combatidos con cáscara de cebolla, que hay que dejar reposar en agua caliente durante dos horas. Esta solución incluso es efectiva contra ciertas clases de hongos.

Eliminar plagas con cebolla

Sembrar cebollas o ajos alrededor de las verduras y las frutas contribuye a alejar las plagas. Si queremos ahuyentar a los caracoles, es recomendable esparcir cenizas de madera de manera periódica.

La lavanda, el ajenjo y la salvia están entre las hierbas aromáticas y plantas que pueden ayudarnos a elaborar insecticidas caseros para nuestro jardín.

En Jardineria.net: ¿Cómo advertimos cuando una planta está enferma?

Imagen 1 Flickr CC Mon Labiaga Ferrer
Imagen 2 Flickr CC fczuardi