
Conservar el jardín en buenas condiciones demanda cuidados y esfuerzos. Para aquellos que quieren evitar los agentes químicos, existen varias opciones de insecticidas caseros hechos con productos naturales.
Con ortiga y agua, por ejemplo, puede prepararse un producto que, además de ser fertilizante (estimula el crecimiento de las plantas), ayuda a combatir insectos como la araña roja y enfermedades como el mildiu o la clorosis. Para la preparación, hay que combinar ortiga fresca y seca, macerándolas en agua durante cinco días (removiendo durante el día). Pasado ese tiempo, hay que colar y diluir la preparación en el doble de agua.