Espinaca en macetas

Macetas con espinaca

La espinaca (Spinacia oleracea) es una de las plantas con mayor contenido de vitaminas y antioxidantes. Por eso siempre es saludable incluir esta verdura en la alimentación cotidiana. Si cultivas espinaca en macetas, podrás acudir a tu propio huerto para obtener las hojas.

Se trata de una planta capaz de soportar las heladas ligeras, aunque no tolera el exceso de calor. Lo ideal es proceder al cultivo en regiones donde las temperaturas medias no superen los 18ºC. La mejor forma de propagación es a partir de semillas, que pueden sembrarse a finales del verano para obtener la cosecha en otoño.

Unos cuarenta días después de la siembra se puede iniciar la recolección de las hojas. La cosecha debe hacerse de manera progresiva: primero se cosechan las hojas más grandes, dejándose las más pequeñas para la próxima recolección.

Es importante tener en cuenta que la espinaca requiere de muchos nutrientes para su correcto crecimiento. Un abonado previo a la siembra, pues, es imprescindible. Una vez iniciado el cultivo, es importante tener precaución con los pulgones, los caracoles y las babosas, entre otras plagas que pueden atacar a las plantas.

Hojas de espinacas

El sistema radicular de la espinaca, por otra parte, requiere de un suelo profundo. Las macetas, por lo tanto, deben tener buenas dimensiones para que la planta pueda crecer correctamente, con un volumen no inferior a los 2 litros y una profundidad de más de 15 centímetros.

Si cultivas espinaca en macetas y todo marcha bien, en poco tiempo tendrás hojas que podrás consumir de diversas formas, desde frescas en ensaladas hasta fritas en un poco de aceite o cocidas tras un hervor de unos minutos.

En Jardineria.net: Cómo cultivar perejil

Imagen 1 Flickr CC Huerta Agroecológica Comunitaria “Cantarranas”
Imagen 2 Flickr CC pizzodisevo