Césped artificial

Hierba artificial

El jardín suele ser un espacio donde se privilegia la naturaleza. Sin embargo, algunos elementos o componentes creados con el hombre pueden resultar menos dañinos para el medio ambiente que lo natural. Ese es el caso del césped artificial, que permite ahorrar agua frente a la hierba natural y que, además, no necesita productos químicos.

Al césped natural se lo termina forzando a un ciclo de vida artificial, ya que se lo mantiene siempre verde y se lo corta de manera constante. Por eso contar con el jardín cubierto de césped no resulta tan amigable con el planeta como podría suponerse. El césped artificial, en cambio, cumple con lo que promete: decoración.

Es posible enumerar varias ventajas de la utilización de césped sintético. Además de no consumir agua y de no requerir de ningún producto químico, este tipo de césped nos permite ahorrar tiempo ya que no es necesario regar, quitar malas hierbas o controlar las plagas.

El césped artificial no es otra cosa que un manto que imita el color y la textura del césped natural. A diferencia de éste, no tiene que contar con luz natural ni agua para su mantenimiento.

Hierba sintética

Si deseamos instalar césped artificial en el jardín, tendremos que atender a tres cuestiones principales: el pavimento sobre el que se colocará el manto, el relleno y el acabado superficial.

El pavimento o base debe estar en condiciones de absorber grandes cantidades de agua, lo que evitará las acumulaciones en la superficie y los problemas de humedad. El relleno, por su parte, debe ser denso, para que la hierba se mantenga vertical aún después de ser pisada. En la superficie del césped artificial, por último, nos conviene buscar aquellos acabados con varias tonalidades ya que resultan más realistas.

En Jardineria.net: Ahorrar agua en el jardín

Imagen 1 Flickr CC Dominic’s pics
Imagen 2 Flickr CC emdot