Actividad física en la jardinería

La jardinería como actividad física

Al trabajar en el jardín, realizamos distintos tipos de actividades. Desde cavar hasta podar, pasando por abonar y plantar, nuestro cuerpo se pone en movimiento cuando cuidamos las plantas y flores. La actividad física en la jardinería, por lo tanto, no debe ser menospreciada ya que puede ayudarnos a estar más saludables.

Un estudio del Colegio de Medicina Deportiva de Estados Unidos (ACSM, según sus siglas en inglés) revela que los esfuerzos realizados en el jardín pueden contribuir a quemar más de 300 calorías por hora. Se trata, sin dudas, de una excelente actividad física para gente de todas las edades.

Aunque no reparemos en ello, al cuidar el jardín estamos de pie, nos agachamos, nos arrodillamos y hacemos distintos tipos de esfuerzos. Quitar malas hierbas, regar, remover la tierra, mezclar fertilizantes, usar las herramientas de jardín… todas las actividades nos obligan a ejercitar los músculos.

El director de investigación de mercado de la Asociación Nacional de Jardinería de los Estados Unidos (National Gardening Association NGA), Bruce Butterfield, destacó: “Haces ejercicio tanto si estás cortando el césped o plantando un jardín de flores. Algunos ejercicios son más rigurosos, otros menos”.

Ejercicio físico en el jardín

Un fisiólogo deportivo del ACSM, Neal Pire, sugirió que, tras el invierno, la jardinería sea retomada poco a poco. Si pensamos dedicar una jornada completa al jardín apenas se inicia la primavera, corremos el riesgo de generar una sobrecarga en la zona lumbar.

La actividad física en la jardinería aporta bienestar y mejora nuestra salud, aunque nos obliga a tomar ciertas precauciones para evitar las lesiones. El objetivo es que el jardín genere beneficios y no nos obligue a visitar al médico.

En Jardinería.net: Qué es la jardinería

Vía: Reuters

Imagen 1 Flickr CC Oquendo
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